
El preservativo es una barrera elástica de látex (los hay de vinilo para quien tenga alergia al látex, aunque son algo más caros) con forma fálica. Vienen lubricados en pequeños sobres individuales. Generalmente, como no solemos quedarnos embarazadas entre nosotras (a veces sí, luego te lo explico) se nos olvida que no solo sirve para retener el semen, sino que nos protege de numerosas infecciones y enfermedades. Un preservativo da mucho de sí, en serio. scl-shortcode-cleaner-clean-content-end-->Basándonos en la misma premisa anterior, si no tienes pareja estable, olvídate de ir restregándote por entrepiernas anónimas como si no te pudiese pasar nada. Evidentemente, hay solución para que puedas hacer lo que quieras sin correr riesgo. Ahí va un truquito: Corta el extremo del preservativo y uno de los laterales de modo que te quede un rectángulo de látex. De por sí ya venden sabanitas de látex para estas cosas, pero son difíciles de conseguir. Una vez lo tengas, úsala de barrera entre genital y genital. Lo sé, parece costoso y aburrido, pero de la que te estás librando… El papiloma humano es de lo más común y, créeme, no quieres tenerlo. scl-shortcode-cleaner-clean-content-end-->