No hace falta decir para dar a entender. En el momento en el que una de las dos menosprecie a la otra, a pesar de no haber pronunciado palabras desagradables literalmente, no exime del maltrato. En situaciones donde una se encuentre en posición de valorar a la otra en cualquier ámbito, supongamos que en una tarea del hogar, no hace falta que diga “cómo no sabes hacer esto, pareces tonta” para herir igualmente con un “cualquiera sabe hacer esto menos tú”. Deleznable. scl-shortcode-cleaner-clean-content-end--> scl-shortcode-cleaner-clean-content-end-->