
La determinación de estas protagonistas no solo se encuentra en el blandir de su espada o en la puntería con su arco. Que una mujer independiente sea protagonista de actos antes solo pensados para hombres, les hace coger las riendas de algo más importante que la historia que narran. El trasfondo de una mujer armada es el empoderamiento de una vida y de la vida de todas.
La sexualidad por norma es un tema tabú, destacablemente más si eres mujer. Se asume que los deseos sexuales o románticos se enfocan en un hombre, por ello la poca visibilización de las lesbianas y bisexuales a lo largo de la historia. Pero algo ha cambiado y es que el feminismo nos ha hecho (y lo que queda) un gran favor. La industria, que se habrá nutrido o no de la ola morada, nos da carta blanca. Sí, las mujeres tenemos, por derecho, la posibilidad de no amar un hombre si no lo sentimos así y, por obligación, respetar y explorar nuestra sexualidad. Dar por hecho que todos los personajes femeninos son heterosexuales es un error. scl-shortcode-cleaner-clean-content-end--> scl-shortcode-cleaner-clean-content-end-->