
Al pensar sobre este cliché tan básico, me ha venido a la mente una teoría quizá no tan descabellada: si la gente piensa que el sexo entre mujeres es como el que sale en el porno, ¿es porque el sexo que tienen es como el del porno? No voy a opinar sobre esto, no me concierne. Pero ahí lo dejo.
El caso es que en un porcentaje bastante alto de los vídeos eróticos donde dos tías se magrean como por obligación, aparece al final un hombre (suele ser un profesor, un butanero o un mecánico) para ponerle la guinda al pastel. A ver, vale que nos hemos tragado cinco escasos minutos de roces sin sentido, masturbaciones con una especie de minipimer y jadeos dos octavas por encima del soprano, pero, ¿un hombre? ¿en serio? A ver, que por norma general no tenemos ninguna intención de saciar vuestras fantasías. ¿Qué comen los perros? Sobras. Pues eso. scl-shortcode-cleaner-clean-content-end--> scl-shortcode-cleaner-clean-content-end-->